ALQUÉZAR

ALQUÉZAR

Alquézar es una villa del Prepirineo Aragonés. Es de esos pueblos medievales que se conservan intactos por muchos años que pasen. Esto le ha valido el título de Conjunto Histórico – Artístico y que fuese elegida por la Asociación que se encarga de ello, como uno de los pueblos más bonitos de España.

Uno de los edificios más importantes de Alquézar es el Castillo Colegiata Santa María la Mayor. Es Monumento Nacional desde 1966. Se encuentra en la parte alta de la villa sobre un acantilado. Este fue una de las fortalezas musulmanas más importantes de la comarca. Actualmente solo queda un torreón cuadrangular ya que tras la Reconquista se reconstruyeron las edificaciones tanto defensivas como religiosas, dando lugar a la primera colegiata, que era de estilo románico. En el S. XVI fue remodelada en estilo gótico tardío hasta quedar como se la puede ver hoy en día. Destaca su claustro en cuya parte superior hay un pequeño museo con algunas piezas relevantes. Desde allí podrás observar las vistas, azulejos árabes y restos de la antigua fortaleza de los musulmanes. También conserva pinturas originales en sus paredes. La iglesia alberga un retablo mayor con más de 400 figuras y un Cristo de Lecina que data del S. XII.

El Portal Gótico es la única puerta que se conserva de todos los accesos que hubo en su día. Es un arco gótico que tiene en su parte superior el escudo de la villa.

La Plaza Rafael Ayerbe o, como antiguamente se llamaba, Plaza Mayor, es la plaza central de Alquézar. Es irregular, porticada y acoge algunas de las casas más antiguas del pueblo.

Una cosa curiosa que ver en Alquézar son los Callizos; son callejones medievales cubiertos y aprovechados para situar habitaciones voladas y ganar espacio a las casas. Muchas veces los habitantes de la villa podían cruzar de un extremo a otro por medio de los callizos. Uno de los más importantes y representativos de Alquézar es el llamado Pasador de Casa Lalilla: su suelo está muy desgastado pues muchas generaciones lo han cruzado sentadas como si fuera un tobogán, cuando era conocido como «La Eslizadera».

El resto de los edificios religiosos son la iglesia de San Miguel que se encuentra en las afueras, muy cerca de la plaza nueva. Fue construido entre los Ss. XVII y XVIII de estilo barroco. Otro es la Capilla de Nuestra Señora de las Nieves y tiene una sencilla fachada con una gran entrada con un arco de medio punto.

También es importante el Museo Etnográfico Casa Fabián, una casa tradicional del S. XVII con sus distintas estancias tales como: patio, cocina, alcoba, bodega, cuadras… es decir, un museo de la vida y costumbres populares de la villa. Cada una de estas estancias tiene sus utensilios característicos. Hay incluso un molino de aceite de origen medieval que puede verse excavado en la roca.

Me he dejado una de las mejores cosas que hacer en Alquézar para el final: la ruta de las pasarelas del Vero. Una maravillosa ruta con vistas espectaculares a pie del Vero. A grandes rasgos, es una ruta sencilla para hacer en familia, pero no todos los miembros serán capaces de hacerlo porque tiene tramos que pueden hacer resbalar. Eso sí, todos con abundante agua (parte de la ruta, sobre todo la última, se hace sin apenas sombra), calzado cómodo y ganas de contemplar las vistas. De vuelta en el pueblo, casi llegando a su fin, te encontrarás con la Fuente de Monchirigüel.

Otra excursión posible son las Pinturas Rupestres. Los abrigos que podrás ver son: el abrigo de Regancens, el abrigo de Quizans y el abrigo de Chimiachas. Estos tres abrigos, junto con otras rutas de arte rupestre del río Vero en la Sierra de Guara son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1998. En el cañón del río Vero existen más de 60 abrigos con pinturas rupestres.

Por último nombrar las Balsas de Basacol, una ruta de senderismo que es circular y parte desde el mismo pueblo. Se hace en unas dos horas, pudiéndose alargar con la ermita de San Gregorio o el Observatorio de Aves, esconjuradero incluído.

A destacar también el Turismo Activo o Turismo de Aventura: escalada, barranquismo, kayak, rafting…

Recomendaciones para fotografiar: no olvides pasarte por cada uno de los miradores para disfrutar las vistas: el Mirador Sonrisa del Viento o Mirador del Viento, junto a los parking, antes de llegar al pueblo; Mirador D’O Vicón justo debajo de la colegiata con vistas de la Sierra de Guara y Alquézar; Mirador del Barranco de la Fuente (del S. XVI), bajando desde la colegiata justo antes de llegar al inicio de las pasarelas; Mirador del Vero, precioso punto final de la ruta.

Recomendaciones de eventos: Feria de oficios y artesanía el último domingo de julio y mercado agrícola y ganadero en septiembre.

Recomendaciones para comer: Casa Pardina, Cueva Reina, Las Melias, Mesón del Vero y Casa Jabonero.

Recomendaciones para dormir: el único alojamiento económico es el Albergue Rural de Guara con una valoración bastante buena. El resto, que no son demasiados, suben algo de precio: Hotel Castillo, Hotel Boutique Maribel, Hotel Santa María de Alquézar, Alodia y Hotel Villa de Alquézar.

Recomendaciones para aparcar: a las afueras, justo antes de llegar al centro, hay disponible un gran aparcamiento. Además cuenta con el Mirador Sonrisa del Viento donde se puede contemplar toda la belleza de Alquézar.

Recomendaciones de planes para hacer con niños: ruta de las pasarelas del Alquézar, eso sí, si los niños no son demasiado pequeños.

Recomendaciones para ver en los alrededores: Adahuesca, Bierge y su salto de agua, Huerta del Vero, Azara, Barbastro, Pasarelas del Montfalcó, Centro de Interpretación del Arte Rupestre en Colungo, Carrasca milenaria, Árbol Europeo 2021 en Lecina. Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara. Boltaña. Aínsa. Castillo de Loarre.

AÍNSA

AÍNSA

Aínsa es de esos pueblos medievales por los que parece no haber pasado el tiempo. Las casas de piedra y sus calles empedradas hablan de los pasos escuchados durante decenas de décadas por las que el tiempo parece haberse detenido. Esto es lo que vio la Asociación de Los Pueblos más Bonitos de España para escogerla como miembro y también lo que vio la UNESCO al declarar a la Villa como Conjunto Histórico – Artístico en 1965 o lo que ve cada persona que acude allí por curiosidad y sale maravillada. Eso es lo que te espera en Aínsa.

Una de las cosas más importantes que puedes ver en Aínsa es su castillo. La parte más antigua es la Torre del Homenaje, construida en el S. XI sobre los restos árabes y ampliado entre los Ss. XIV y XV. Entonces contaba con un recinto amurallado donde se refugiaban los habitantes de la villa en caso de peligro. Poco queda ya de sus murallas, pero sí quedan sus puertas, o algunas de ellas como por ejemplo: Portal de Abajo, Portal de Afuera, Portal Alto, Portal de Tierra Glera y Portal del Callizo. Lo que queda hoy del castillo, aparte de un par de torres, es lo que en su día fue «el patio de armas» y que hoy es donde tienen lugar los eventos de la villa.

Justo en esa misma Torre del Homenaje se encuentra el Eco Museo Centro de Visitantes. Se compone de cuatro áreas: el Área de recepción e información, el área de interpretación, el albergue de la fauna, el área de documentación. En él se da a conocer la riqueza natural y sus diferentes ecosistemas. Y conocerás, sobre todo, al Quebrantahuesos.

Otro museo que se encuentra en el mismo castillo es el Espacio del Geoparque de Sobrarbe-Pirineos. Es un espacio multicultural donde podrás conocerlo a través de rutas culturales guiadas a pie, en bicicleta, circuitos geo-mineros y hasta rutas megalíticas.

Otra de las cosas por las que te puedes enamorar de Aínsa es por su plaza, por algo está considerada como una de las plazas medievales más bonitas de España. Destaca por sus porches laterales, una armónica sucesión de arcos de medio punto y ojivales todos diferentes entre ellos. Fue ampliada durante el S. XVII hasta conseguir la forma actual. A cada lado, una prensa comunal de vino estaba a disposición de quienes no tenían ninguna.

La iglesia de Santa María es el edificio que siempre verás asomándose por encima de la villa donde quiera que estés. Fue construido desde finales del S. XI hasta mediados del XII con el estilo románico del Alto Aragón. Su interior guarda una talla románico-gótica del S. XIV de la Virgen y un crismón del S. XI empotrado en el altar. La portada está compuesta por cinco arquivoltas sobre cuatro parejas de columnas, capiteles y basas decoradas de manera arcaica. Bajo el ábside hay una cripta con 18 columnas que sirve para salvar el desnivel del terreno y que fue descubierta durante la restauración del templo. Tiene un claustro de planta irregular con tres lados románicos y dos góticos construida entre los Ss. XIV y XV. En algunas de sus columnas se puede leer una frase con letras invertidas que no se ha llegado a descifrar su significado. Su torre campanario está fechado en el S. XI y se puede subir a ella para disfrutar de las vistas. En su parte meridional está el Arco del Hospital, de arco rebajado y sobre su bóveda cruza un pasadizo que comunicaba la iglesia con el antiguo hospital de los peregrinos.

De reciente descubrimiento fue el Baño Judío. Está situado en una de las casas que componían la antigua judería de Aínsa, junto al Portal de Abajo. Está compuesto por dos cisternas y una cavidad rectangular con forma de bañera, que se corresponde con las características de un «mikvé», un recinto de baños rituales judíos. Está datado en el S. XV.

Son varias las casas de la villa que destacan por su antigüedad. Entre ellas está la fachada de la Casa Arnal, que es del S. XVI situada en la Plaza Mayor. Tiene la portada y rejas típicas de la época. Otra es la Casa Bielsa del S. XVI-XVII que posee un escudo en su fachada y, justo debajo, la divisa de armas de los Bielsa. Otra que hay que nombrar es la Casa Fes y, por último, hablaré más detenidamente de la Casa Latorre. Es un edificio de cuatro plantas del S. XVI y en cuyo interior acoge una de las más interesantes colecciones etnográficas del Pirineo, el Museo de Oficios y Artes Tradicionales. En él hay un taller del herrero con yunque y fragua, un taller del carpintero con la madera y su ciclo productivo, un magnífico telar y los productos textiles elaborados a partir del cáñamo y la lana, la alfarería tradicional, la hojalatería y la cestería. La entrada cuesta 1€.

No muy lejos de Aínsa, exactamente a 1’5 km de distancia, encontrarás la Cruz cubierta, del S. XVI. Se trata de un pequeño templete circular que fue construido en 1655. En su interior, sobre un altar, está la carrasca (encina) coronada con la cruz que conmemora la reconquista de Aínsa y el milagro que ocurrió donde, según la leyenda de «La Morisma», se libró la batalla. En ella se cuenta que en el año 724, cuando las tropas de guerreros cristianos, inferiores en número, iban perdiendo y estando totalmente desanimados, sobre una carrasca apareció una Cruz de Fuego. Esto enardeció a los guerreros, dándoles el valor suficiente para resistir y amedrentar a los musulmanes, que acabaron batiéndose en retirada.

Aínsa también ofrece turismo de aventura: senderismo, rutas BTT, kayak, rafting o piragüismo.

Recomendaciones para fotografiar: callejea, muchísimo. Aínsa tiene rincones con verdadero encanto. Este pueblo medieval te cautivará.

Recomendaciones de eventos: Festival de Música Castillo de Aínsa en julio; y Expo-Feria de Sobrarbe en septiembre. Ferieta de Aínsa. Representación teatral épico-dramática de «La Morisma» en septiembre cada dos años. Descenso de nabatas se celebra un domingo en torno a finales de mayo y que empieza en Laspuña y recorre el Cinca hasta llegar a Aínsa. Pirineos Jazz Festival en julio. Las Fiestas de Aínsa son a mediados de septiembre. En noviembre se hace el Marchus Ville Aínsa, un mercado de época.

Recomendaciones para comer: Restaurante Casa Falceto, Ordesa 88, Restaurante Sánchez, Casa Alfonso, Restaurante Dos Ríos y, si quieres gastarte mucho más te propongo, con una estrella Michelín, Restaurante Callizo.

Recomendaciones para dormir: Hostal Apolo XI, Hotel Mesón de L’Ainsa, Hostal Dos Ríos, Hotel Dos Ríos y Hotel Sánchez.

Recomendaciones para aparcar: existen dos zona de aparcamiento. Una gratuita, antes subir al pueblo pero tendrás que subir una cuesta importante y otra que va por horas y está justo al lado de la villa. Solo tendrás que preocuparte un poco por el tiempo que tienes pensado quedarte.

Recomendaciones de planes para hacer con niños: Pequevisitas en Aínsa, una actividad en la que deben buscar las Joyas del Reino que han desaparecido con ayuda de Clemente y Alodia, sus sirvientes más fieles e inteligentes que investiguen su paradero basándose en un pergamino interceptado a un espía musulmán. Otra actividad es El Cofre de las Tres Llaves, un Escape Family Box recorriendo seis de las más bellas e interesantes poblaciones del municipio de Aínsa-Sobrarbre (Banastón, Gerbe, Olsón, Arcusa, Santa María de Buil y Guaso).

Recomendaciones para ver en los alrededores: Real Monasterio de San Victorián. Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Museo Etnológico Molino de Pedro Buil, Museo de Alfarería Tradicional Aragonesa en Morillo de Tou. Buil, a 12km de Aínsa, cuenta con dos iglesias, la de San Martín y Santa María, de origen románico y en ruinas en la actualidad pero restaurándose. Iglesia de Santa Eulalia de Olsón, conocida como la Catedral del Sobrarbe, es del S. XVI y declarada Monumento Nacional. Esconjuradero de Guaso (conocido como «Os cuatro pilares»), era el lugar donde el sacerdote y la población se reunían a invocar para desviar o deshacer tormentas que pudiesen malograr los campos y cosechas. Este en concreto contaba con una cruz de hierro que ocupa el centro del edificio. Aventadero de Gerbe. La población de Gerbe está situada en la margen derecha del río Cinca enfrente del Embalse de Mediano. Los aventaderos se usaban para separar el grano de la paja y obtener la simiente del trigo con menos impurezas para la hora de molerlo en los molinos. Rehabilitado en 2008. Arte Rupestre: dolmen la Capilleta, dolmen junto al Mesón de Arcusa, Abrigos de Peña Miel I y II, Cueva Drólica, Cueva de los Cristales, yacimiento de La Pardina I, II, III, IV; yacimiento de Peña As Arenas I, Necrópolis de las Coroniachas. Boltaña. Fiscal. El pueblo abandonado de Jánovas. Broto y su Cascada de Sorrosal. Torla-Ordesa y la excursión a las cascadas. Benasque. Bielsa.

RUTA DE LOS MOLINOS DE LA MANCHA

RUTA DE LOS MOLINOS DE LA MANCHA

Si estás pensando en hacer la ruta de los Molinos de la Mancha estás en el lugar adecuado para descubrirla. Te mostraré los pueblos (algunos de ellos forman parte de los más bonitos de España) que la incluyen y un enlace a cada uno para que puedas ver todo lo que ofrecen, también nombro los establecimientos tanto restaurante como alojamientos (en alguno de ellos con mis propias experiencias mientras que otros están basados en comentarios de la web) en los que podrás alojarte o simplemente comer un buen plato manchego.

Y sin más preámbulos, pongámonos en marcha.

La Ruta de los Molinos recorre tres provincias de Castilla La Mancha: Toledo (El Romeral, Tembleque, Madridejos, Consuegra, Camuñas), Ciudad Real (Puerto Lápice, Herencia, Alcázar de San Juan y Campo de Criptana) y Cuenca (Mota del Cuervo y Belmonte).

EL ROMERAL

El Romeral es uno de los pueblos que pasa desapercibido al estar muy cerca de otros más importantes como Tembleque o Consuegra y si cuentas con muy pocos tiempo para verlos, es indudable que vas directamente a por los que no te quieres perder. De todas formas te diré que este pueblo cuenta con nada menos que cuatro molinos de viento aunque también es verdad que son del S. XIX y solo uno de ellos, El Pechuga, conserva la maquinaria de molienda original. Dentro de la población, descubrirás la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, la ermita de la Purísima Concepción, la ermita de San Sebastián, la ermita del Cristo del Humilladero, la ermita de la Virgen del Rosario y, como no, no te pierdas el Museo del Esparto o el Museo Etnográfico o incluso una casa de labor del S. XVII. Hay pueblos que se cruzan con la ruta del Quijote y este es uno de ellos dándole un homenaje con el Descansadero de la Ruta del Quijote que cuenta con panel explicativo, merendero y unas excelentes vistas del pueblo y de la zona de los molinos.

TEMBLEQUE

Si tomas la CM-3000, a una distancia de 6’9 km llegarás con facilidad a Tembleque, uno de los puntos fuertes de esta ruta. Puede que solo tenga dos molinos (además de unas preciosas vistas) y parte de un tercero sin techo pero es que el pueblo enamora. Para empezar su plaza mayor es impresionante y una de sus entradas es el símbolo de la población y el Mesón Venta de Tiembles es un imprescindible para comer si te paseas por allí en fin de semana. De hecho, la Oficina de Turismo que también está en la misma plaza, alberga un Museo Etnográfico que no deberías perderte. El edificio cuenta con patio interior y un pozo en el medio. Si sigues paseando por Tembleque, muy cerca de la misma plaza te encontrarás con la iglesia de Nuestra Señora de la  Asunción y otras ermitas como la de la Purísima Concepción, la del Cristo del Valle, la de la Veracruz (que es una biblioteca), la de Loreto o la de San Antón. También tienes para observar la tristemente abandonada Casa Palacio de las Torres, un edificio de portada barroca con un interior increíble que se deja entrever por sus ventanas abiertas o la Casa de las Postas.

MADRIDEJOS

Para llegar a Madridejos desde Tembleque tendrás que seguir la A-4 dirección Consuegra durante 25’9 km de distancia. Madridejos es otro de los pueblos que pueden quedarse al margen de esta ruta si no tienes demasiado tiempo para visitarlos. Pero una vez descubres lo que su interior esconde, podría llegar a ponerse incluso de los más importantes y la culpa la tiene el popularmente conocido como «oro rojo», el azafrán. Tiene un museo dedicado a él que fue creado en 2008. Castilla La Mancha está tan fuertemente vinculada a esta especia que han creado un recorrido para mostrar el proceso de su cultivo, desde la preparación de la tierra, la monda de la cebolla, la plantación y recogida y monda de la rosa, así como el tueste, corte, partición y venta del azafrán. Junto al Museo del Azafrán también se ve el Museo Etnográfico. Otra cosa para no perderse es el molino, que hoy en día es Museo de la Molinería, no por verlo en sí sino por la explicación que de él da el Tío Genaro, su propietario, hombre dado a chascarrillos y que le da jovialidad a la visita. Junto al molino se ha construido una galería porticada que conserva todas las características propias de un patio manchego. Los silos son otro de los motivos para quedarte en Madridejos. Son viviendas subterráneas excavadas en la tierra de manera artesanal por las familias más humildes y que se usaron desde principios del S. XIX hasta la segunda mitad del XX. Son dos las que están habilitadas para verlas por dentro: el Silo del Tío Zoquete y el Silo del Tío Colorao. Y aquí no acaba todo, tienes también la iglesia parroquial del Salvador, la ermita del Santísimo Cristo del Prado, la ermita Cristo del Humilladero, el convento de Santa Ana y la Casa Grande o Casa de la Cadenas.

CONSUEGRA

Consuegra es otra de las paradas imprescindibles a la hora de pensar en tu ruta por los molinos de La Mancha. Y no es solo por sus doce molinos sino también por el castillo, uno de los que mejor se conservan de toda España o por el pueblo en sí cuya plaza es preciosa. Dista tan solo de 14’8 km de Madridejos por la CM-400 primero y después por la CM-4054. Pero te contaré un poquito más sobre los molinos. La mayoría datan del S. XIX aunque alguno de ellos podría ser incluso del XVI. Hay dos que tienen todavía la maquinaria original y el resto están dedicados a Museos (del Azafrán, de El Quijote, de artesanía, etc). En cuanto al pueblo te diré que su plaza de España (un antiguo Foro Romano), con el arco de la torre de reloj a la que da paso, es ya de postal pero si cruzas la entrada y te encuentras con ella… sin palabras. Consuegra tiene una gran variedad de conventos, iglesias y ermitas: el convento de Ntra Sra de los Dolores, el convento de San José o de las Reverendas Madres Carmelitas Descalzas, la iglesia de San Juan Bautista, la iglesia del Santísimo Cristo de la Veracruz, la iglesia de Santa María la Mayor, la iglesia de San Rafael. Mas aparte están el resto de edificios civiles como el ayuntamiento, la torre del reloj, el edificio de la Fundación Días Cordovés y señora, el Edificio de «Los Corredores», el Museo Arqueológico Municipal, el Alfar, la Casa de la Tercia, además de una presa romana y de El Pozo de los Lagartos, una exposición permanente de esculturas y mosaicos. ¿Es o no llamativo el pueblo para echarle un vistazo?

CAMUÑAS

Para llegar hasta Camuñas hay que regresar por la CM-4054 y tomar la CM-42. Aquí hay dos opciones: desde Madridejos ir directos a Camuñas y luego a Consuegra o hacerlo como yo te he propuesto. Camuñas es pequeño en tamaño y población pero tiene un personaje muy importante: El Tío Camuñas (al que también llamaban Francisquete); un famoso guerrillero de La Mancha durante la Guerra de Independencia. Hay un solo molino al que se le llama «La Unión» (Bien de Interés Cultural en 2000) porque fueron sus vecinos quienes aportaron lo que pudieron para su reconstrucción. La maquinaria interna fue adquirida en Campo de Criptana de un viejo molino que estaba en desuso. Además del Molino, Camuñas cuenta con la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la ermita de la Vera Cruz, la torre del reloj y el Museo Etnológico de Camuñas. Otra cosa a resaltar de esta población es su Fiesta llamada Pecados y Danzantes de Camuñas, a la que está dedicado el museo. Y es tan importante porque es de Interés Turístico Nacional.

PUERTO LÁPICE

Desde Camuñas tomar la A-4 y seguir hacia Andalucía durante 23’6 km. Puerto Lápice en sí es pequeño, cuenta con tres molinos que además son de difícil acceso ya que es una carretera bastante estrecha. Pero lo que Puerto Lápice tiene de especial es su plaza de la Constitución: el típico corral de comedias con dos alturas y soportales de madera pintadas de color almagre. Se le da un aire al de Tembleque. Otro punto destacable de la localidad son Las Ventas, un conjunto de casas, típicamente manchegas, que durante los Ss. XVI y XVII daban hospedaje a los viajeros incluso antes de existir Puerto Lápice. Se conserva tres de las cuatro: La Posada del Rincón, La Posada de Dorotea Jiménez y La Venta del Quijote. Luego además cuenta como edificios religiosos la iglesia de Nuestra Señora del Buen Consejo y San Antón, la ermita de San Isidro, la ermita de San José y como buen punto de la ruta del Quijote, también una escultura dedicada a Cervantes. Existen también resto romanos como son una Calzada Romana a las afueras de la localidad, vestigios de murallas y un pequeño puente.

HERENCIA

Si quieres seguir haciendo la ruta de los Molinos de La Mancha, para llegar a Herencia desde Puerto Lápice solo hay que seguir durante 13 km la CM-3165. En esta población, los molinos empezaron a construirse en 1790. Se llegaron a contar hasta once pero en la actualidad solo quedan siete. Tiene muchos edificios religiosos como la iglesia de la Inmaculada Concepción, la iglesia de Nuestra Señora de la Merced, la ermita de San Cristóbal, la ermita de San Bartolomé, la ermita de San Antón, la ermita de La Labradora o ermita de la Asunción, la ermita del Cristo de la Misericordia, la ermita de San José, la ermita de la Encarnación. También hay varias Casas Solariegas construidas entre los Ss. XVII y XVIII con patio central y columnas de piedra y galería superior abierta por balaustrada de madera. También hay un depósito de agua construido a mediados del S. XX llamado «La Copa» y unas fuentes de abastecimiento de agua potable conocido por el nombre de «Los Caños». La última joya de Herencia es el Parque Municipal  de Herencia llamado popularmente «La Serna» en el que durante el S. XVIII se plantaron 4000 moreras para poder criar gusanos de seda para que pudiesen tapices en la Real Fábrica de Tapices de Aranjuez.

ALCÁZAR DE SAN JUAN

Llegar a Alcázar de San Juan desde Herencia, es fácil. Solo necesitas seguir la CM-400 durante 13’3 km (18 min) y estarás allí. Destacaré el Cerro de San Antón, el lugar donde se sitúan los cuatro molinos de viento que dispone la localidad (en su día hubo hasta diecinueve). A este punto también se le llama El Mirador de la Mancha. Rocinante alberga un Centro de Interpretación del Paisaje Manchego, Fierabrás es el único que conserva su maquinaria y todavía sigue moliendo de vez en cuando y los dos restantes carecen de mobiliario. En la parte inferior del cerro está la Cueva del Polvorín y solo se puede visitar la Noche del Patrimonio. En lo referido al pueblo de Alcázar, para no perderse es el Conjunto Palacial del Gran Prior de lo que queda el Cubillo, el torreón del Gran Prior y la  Capilla de Palacio o Capilla de San Juan Bautista. En la misma plaza donde están situados también hay una estatua dedicada a Miguel de Cervantes. Los edificios religiosos son: la iglesia de Santa María la Mayor (la más antigua), la iglesia de Santa Quiteria, la iglesia de San Francisco (incluso fue sede de la Universidad de Alcázar), la iglesia de la Santísima Trinidad y el Convento de Santa Clara. Otros edificios son la Casa de la Gobernación, el Conservatorio de Música que sirvió de hospital infantil en el S. XVIII. Y, para terminar, como museos caben destacar el Museo Municipal de Alcázar de San Juan, el Museo del Hidalgo situado en una casa palacio del S. XVI, el Formma o Museo de la Alfarería, el Museo del Traje, el Museo del Ferrocarril y el Museo del Vino.

CAMPO DE CRIPTANA

Campo de Criptana está muy cerca de Alcázar de San Juan. Dista tan solo a 8’7 km siguiendo la CM-420. Pero Criptana es una localidad que esconde muchísimos tesoros. Para empezar, sus magníficos molinos: actualmente, 10. Aunque en el S. XIX existían 34, se sabe que había muchos más. Y el conjunto de todos ellos fue declarado Monumento de Interés Histórico-Artístico en 1978. Pero Criptana va mucho más allá de sus molinos. Entre los edificios religiosos están: la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, la iglesia del Convento del Carmen, la ermita de la Virgen de la Paz, la ermita de la Veracruz, la ermita de la Madre de Dios, la ermita de Santa Ana, la ermita de San Cristóbal, la ermita de la Concepción, la ermita de San Sebastián, la ermita de San Pedro, el Santuario de la Santísima Virgen de Criptana, la ermita de San Isidro y un edificio muy importante, el Santuario del Cristo de Villajos. Otros edificios civiles son el ayuntamiento, la Tercia (un viejo caserón), el Pósito Real (que era el lugar donde se guardaba el grano, estaba regido por el ayuntamiento y tenía la misión de prestar el grano a los labradores en épocas malas y en condiciones muy favorables, además de regular el mercado de trigo cuando su precio tendían al alza de manera alarmante). Criptana cuenta con los museos: Museo Arqueológico, Museo Severiano Lucas, Museo Antonio Manjavacas, Museo Eloy Teno. No te puedes ir sin visitar el Barrio del Albaicín. En el S. XVI muchas familias moriscas se refugiaron en esta parte del pueblo y las casas conservan su teja árabe, están pintadas de blanco y añil y reja de hierro forjado en las ventanas. Además existen muchas casas cueva que fueron usadas hasta hace poco como viviendas aunque ahora son museo vivienda, restaurante y hotel rural.

MOTA DEL CUERVO

Mota del Cuervo pertenece a Cuenca y se llega a él desde Campo de Criptana siguiendo la N-420 durante 28’7 km (26 min). No te pierdas La Sierra de los Molinos (al que también se le llama El Balcón de la Mancha) con siete de los que hubo en su día (se cree que hasta 23 pudo haber). Uno de ellos se llama el Zurdo ya que sus aspas giran del revés y es el que se tomó como referencia para reconstruir el resto que estaba en mal estado. El Gigante alberga la Oficina de Turismo y es el que se pone en marcha cada sábado si el tiempo lo permite. De camino al pueblo encontrarás el Pozo de Nieve. En Mota del Cuervo encontrarás los siguientes edificios religiosos: la iglesia de San Miguel Arcángel, la ermita de Nuestra Señor del Valle, la ermita de San Sebastian, la ermita de Nuestra Señora de Manjacavas, la ermita de Santa Ana, la ermita de Santa Rita y el Antiguo Convento Trinitario (o también llamado «El Verdinal»). Otros edificios son: el antiguo Hospital de los Pobres, el ayuntamiento, la Tercia Real y el Museo de la Alfarería dentro del Barrio de las Cantarerías y las alfareras.

BELMONTE

Y, por último, pero no menos importante (aunque también podría ser el primero y hacer esta ruta en sentido contrario) llegamos a Belmonte también por la N-420. Si hablamos de molinos, te diré que solo tiene uno, el Molino «El Puntal» que conserva toda su maquinaria para hacer molienda y alberga una exposición de piezas artesanales. Pero Belmonte no es solo su molino, sino que su estrella es su imponente castillo del S. XV. Algunas de sus salas son realmente fantásticas y el artesonado de algunos de sus techos son impresionante. Una vez en el pueblo, podrás entrar por alguna de las cinco puertas que se abren en la muralla para acercarte a su segunda joya: la Colegiata de San Bartolomé. Otros edificios religiosos son el antiguo Convento de Jesuitas, el Convento de los Franciscanos, el Convento de Concepcionistas, la ermita de la Virgen de Gracia y la ermita de San Antón y Santa Lucía. De los edificios civiles destaca el Palacio del Infante D. Juan Manuel (actualmente un Hotel) y fue aquí donde escribió parte de su obra de El Conde Lucanor, el Palacio de los Baillo y el Hospital de San Andrés.

Espero que te haya gustado y hayas tomado nota de todos y cada uno de los sitios que ver y descubrir de la ruta de los molinos de La Mancha y, por ende, de Castilla La Mancha.

 

BELMONTE

BELMONTE

Belmonte forma parte de los pueblos de la ruta de los Molinos de La Mancha y pertenece a la provincia de Cuenca.

Esta población solo tiene el Molino «El Puntal» aunque conserva toda su maquinaria para hacer molienda y podrás disfrutar de la exposición de piezas artesanales que hay en su interior. Desde allí podrás disfrutar de Belmonte y de sus espectaculares atardeceres.

De toda la ruta posiblemente sea el que menos importancia podría tener en cuanto al motivo de esta. Pero Belmonte no es solamente su molino porque podrías usar la excusa de visitarlo para ir a ver su impresionante castillo.

El Castillo de Belmonte es de estilo gótico-mudéjar y su construcción empezó en 1456. Algunas de sus salas son realmente fantásticas y el artesonado de algunos techos impresionantes.

La muralla se abre en sus cinco puertas de las cuales siguen siendo de acceso a la población: la Puerta de San Juan, la Puerta de Chinchilla es la más antigua, la Puerta de Almudí (llamada así porque estaba junto al Pósito, la casa aneja para acumular el grano sobrante y también del Rollo porque estaba frente a él), la Puerta de Toledo (llamada también Arco de la Virgen de la Estrella por estar dedicada a esta Virgen) y la Puerta Nueva.

Otra de las joyas de Belmonte es su Colegiata de San Bartolomé. Es de estilo gótico del S. XV y fue declarada Monumento Histórico en 1943 y tiene categoría BIC como Monumento. Fue construida sobre una anterior, posiblemente visigótica. Destaca la sillería del Coro del S. XV, posee un órgano del S. XVIII y en Pila Bautismal fue bautizado Fray Luis de León.

Ayuntamiento

El Antiguo Convento de Jesuitas es de 1640 aunque en 1767, Carlos III suprimió la Comunidad Religiosa y con la Desamortización de Mendizábal en 1834 se destinó a cárcel comarcal y otras dependencias.

La plaza del Pilar estaba antiguamente porticada aunque fueron desapareciendo dentro de las casas. Hay una fuente y dos pilares, uno de agua dulce enfrente de otro salobre. En ella se encuentra el colegio de los Trinitarios.

Convento de los Franciscanos (después Trinitarios). Estuvieron los franciscanos desde 1456 hasta la Desamortización de Mendizábal en 1835 aunque regresaron gracias a los Condes de Buenavista que adquirieron de nuevo el Convento y les hicieron regresar. Esta vez hasta 1919. En 1923 se les cedió a los P.P. Trinitarios y estuvieron hasta 1973. En los años 90, el ayuntamiento lo rehabilitó con la Escuela Taller y ahora es el centro de salud.

El Convento de Concepcionistas empezó su andadura en 1581. Aquí se impartieron durante años clases de primaria. Durante las fiestas de la Virgen de Gracia, en la procesión de subida a la Colegiata, la Patrona pasaba a la iglesia del Monasterio y las monjas concepcionistas le cantaban la Salve. Entre 2008 y 2010 las monjas abandonaron el convento para trasladarse a Cuenca. Ahora está en peligro de ruina.

La ermita de la Virgen de Gracia se levantó sobre un pozo donde la leyenda cuenta que se apareció la virgen a un pastor cuando fue a recoger agua en él. Es del S. XIII y es de interés turístico la talla de la patrona que está en su interior. Es de 42cm y va vestida con las ropas y joyas que el mismo pueblo le ofrece. Su coronación es de 1983. Durante la Guerra Civil un hombre del pueblo, ante el miedo de que a la Virgen pudiera ser perjudicada, la cogió y la escondió en su casa hasta que todo terminó.

La ermita de San Antón y Santa Lucía fue construida sobre la antigua mezquita de los Ss. XIV y XV pues aquí se había asentado el barrio árabe. La ermita fue reedificada en su totalidad en 1831.

El Palacio del Infante D. Juan Manuel. El edificio estuvo en ruinas durante mucho tiempo. Se encuentra junto a la Colegiata y se le conoce como Alcázar Viejo. Su construcción es iniciativa del iniciativa del infante Don Juan Manuel en 1323 y aquí escribió parte de su obra de El Conde Lucanor. Desde 1499 hasta 1960 fue convento de Dominicas hasta que estas se trasladaron en los años 90. Entre 1990 y 2000 se fue rehabilitando porque estaba prácticamente en ruinas con ayuda del ayuntamiento y de las Escuelas Taller. Entre 2006 y 2009 la Junta de Castilla La Manca lo restaura por completo y ahora es la primera Venta Real de D. Quijote, una catalogación muy parecida a Parador Nacional.

Palacio de los Baillo. Las casas palacio fueron habituales en la Baja Edad Media. En esta época y en los siglos siguientes, muchos nobles e hidalgos edificaron sus casas intramuros de la villa. Esta casa perteneció a los Baillo y destaca su magnífica fachada de finales del S. XVII o XVIII. Encima del balcón está el escudo de los Baillo enmarcado en piedra interrumpiendo el alero. Estas casas suelen tener dos plantas distribuidas alrededor de un patio castellano de columnas y cuadrado. Suele tener cueva y cámara. La puerta principal es de piedra de sillería y todas tienen su escudo de la familia. Usan ventanas con rejería en la planta baja y balconaje en la principal.

El Hospital de San Andrés fue construido en 1415. Su finalidad era de institución para curar enfermos pobres y hospedar peregrinos, ayudar a los necesitados y sustentar a un capellán para que dijese Misa a los enfermos. El retablo que tenía se vendió a la Colegiata en 1741 y en 1963 se lleva de nuevo a ella. En la actualidad está en ruinas.

La Casa Bellomonte es un museo en el que se recrea cómo era y cómo transcurría la vida cotidiana.

Recomendaciones para fotografiar: cualquier pueblo, por pequeño que sea, es bueno para hacerle un buen reportaje.

Recomendaciones de eventos: Mundial de Combate Medieval desde 2014 y se celebra a finales de abril; Fiestas del Santísimo Cristo de los Peligros a principios de mayo, además de Las Cruces y Los Mayos; San Isidro Labrador el 15 de mayo; Corpus Christi; San Cristóbal el segundo domingo de julio; Ferias y Fiestas de San Bartolomé alrededor del 24 de agosto; Fiesta de la Virgen de la Estrella como antesala y después las Fiestas de Ntra Sra de Gracia el segundo domingo de septiembre; y la Fiesta de San Juan del Castillo el 17 de noviembre.

Recomendaciones para comer: los mejores lugares para comer son el Restaurante La Muralla, Restaurante El Bodegón del Buenavista, La Cochera y El Palacio del Infante Don Juan Manuel.

Recomendaciones para dormir: en Belmonte tienes precios de todo tipo desde el más asequible a pasar una noche de lujo pero todos con muy buenas valoraciones; empezaremos con El Paseo y seguimos con Insula Barataria, el Hotel Palacio Buenavista, La Casa de la Vieja, Apartamento Delicia apartamentos disponibles para cuatro y seis personas, Casa Rural Casa La Abuela disponibles tres dormitorios, La Casa de Gonzala chalet entero para ocho personas, El Bálsamo-Singular’s Hotel de cinco estrellas y Casa Plaza del Pilar chalet entero para seis personas.

Recomendaciones para aparcar: en el castillo hay un aparcamiento bastante amplio y también se puede aparcar perfectamente por el pueblo.

Recomendaciones para visitar en los alrededores: Alarcón y su impresionante castilloRuta del Quijote y si quieres hacer la Ruta de los Molinos de la Mancha, no dudes en visitar, sobre todo, Tembleque (plaza Mayor y molinos), Consuegra (pueblo y sus espectaculares molinos), Puerto Lápice (pueblo y molinos), los Molinos de Alcázar de San Juan, Campo de Criptana (pueblo e impresionantes molinos) y los Molinos de Mota del Cuervo (contemplando las vistas). También puedes visitar Madridejos, Camuñas y Herencia, que también tienen molinos que pertenecen a esta ruta, aunque no son tan vistosos. Y, si todavía tienes tiempo, dedícale varios días a la maravillosa ciudad de Toledo.

MOTA DEL CUERVO

MOTA DEL CUERVO

Otro de los sitios clave e imprescindible para hacer tu ruta de los Molinos de La Mancha es Mota del Cuervo. Y no pueden hallarse en un sitio mejor ya que el lugar donde fueron construidos se llama El Balcón de la Mancha. Y no es para menos, porque las vistas que desde allí se contemplan son espectaculares.

En este caso los molinos se encuentran situados en el lugar llamado La Sierra de los Molinos. Son siete los que quedan de los que hubo en su día (se dice que incluso hasta 23 pudo haber). El Zurdo, que es el más antiguo (unos 300 años) y es llamado así porque sus aspas giran al revés, además es el que se tomó como referencia para reconstruir el resto que estaba en mal estado; el Gigante alberga la Oficina de Turismo y es el que se pone en marcha cada sábado, si el tiempo acompaña; El Cervantes, El Goethe alberga una muestra de artesanía local; El Piqueras tiene un museo manchego, El Franz Grillparzer y El Irak.

El Quijote – Museo de la Molienda

Museo de la Molienda

Museo de la Molienda

Museo de la Molienda

El Cervantes

El Franz Grillparzer

El Irak

Bajando desde la sierra de los molinos hasta la población verás el Pozo de nieve. No se sabe con seguridad cuándo fue construido. Los pozos de nieve, o comúnmente llamados neveros, son pozos excavados en el suelo cuya función era acumular nieve en invierno para poderla utilizar durante el año para la conservación de alimentos y otros usos.

En cuanto a edificios religiosos, Mota del Cuervo cuenta con los siguientes.

La iglesia de San Miguel Arcángel fue levantada entre los Ss. XVI y XVII con elementos que muestran la influencia de la Orden de Santiago. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1990. Destaca la torre campanario en el exterior y tiene dos portadas, una de ellas de estilo plateresco. Son dignas de ver también la Capilla del Bautismo, la Capilla del Santísimo y la Capilla de la Soledad.

La ermita de Nuestra Sra del Valle está en el barrio de los cantareros y es su patrona.

La ermita de San Sebastián (o ermita del Santo) es del S. XVI.

La ermita de Ntra Sra de Manjavacas fue construida en el S. XVII sobre la anterior ermita que se llamada igual. 24h

La ermita de Santa Ana no se sabe cuándo fue su construcción pero ya existía a finales del S. XVI

La ermita de Santa Rita es la más moderna de todas, de mediados del S. XX.

Está el Antiguo Convento Trinitario al que también le llaman «El Verdinal».

El antiguo Hospital de los Pobres fue ordenado construir por la Orden de Santiago aunque en la actualidad se usa como almacén municipal. Conserva una pequeña capilla con un fresco del Cristo crucificado. No se puede visitar. Construcción del S. XVI.

El Ayuntamiento está situado en la plaza mayor, centro neurálgico de Mota. El Salón de la Alcaldía conserva una hermosa cúpula policromada del S. XVIII. La torre del reloj con el campanario habla de un pasado religioso.

Barrio de las cantarerías y las alfareras. En la plaza de la Cruz Verde (símbolo de la Inquisición) se conserva el único horno y de origen mudéjar, (Horno alfarero de la Cruz Verde y propiedad del ayuntamiento que todavía se sigue usando una vez al año a finales del mes de agosto) que existe en la actualidad en Mota. Las cantareras eran las mujeres y solían encargarse de la elaboración mientras que los hombres eran los que se dedicaban a obtener el barro de los barreros, transportarlo y preparar los hornos, cocer los objetos y venderlos. Todo en sus propias viviendas ya que no disponían de alfar. En 1752 se dice que había más de cincuenta y seis familias que pertenecían a este gremio mientras que solo siete quedaban en los años treinta.

El Museo de la alfarería se encuentra al lado del viejo horno.

La plaza Cervantes (nombrada así desde 1922) era la antigua plaza del Mercado, del Toril o del Coso.

La plaza de la Tercia es donde se encuentra el edificio de piedra denominado Tercia Real y fue construido en el S. XV. Era el lugar de la Corona de Castilla donde se institucionalizaba la recaudación de impuestos reales así como almacenamiento del porcentaje de grano que correspondiera. Está declarado Bien de Interés Cultural.

En Mota del Cuervo existen varias Casas Solariegas dignas de mención, todas ellas construidas entre los Ss. XVI, XVII y XVIII. Las más famosas son la Casa Solariega de Diego Chico de Guzmán y Figueroa y la Casa Solariega de Fray Alfonso Cano que tiene un escudo episcopal.

Recomendaciones para fotografiar: no te pierdas el atardecer (o amanecer) desde los molinos y cualquier rincón tiene preciosos detalles que merecen una foto.

Recomendaciones de eventos: Fiesta de las Lluecas se celebra el segundo domingo después de Carnaval; Fiestas de Santa Rita en mayo y se cantan los Mayos a la Virgen; La traída y llevada de la Virgen durante las Fiestas Patronales está declarado de interés turístico desde 1977 y se celebra el primer y tercer domingo de agosto; Fiestas de Ntra Sra de los Ángeles el primer domingo de septiembre;  Fiestas de San Agustín y de la Virgen del Valle el 28 y 29 de agosto.

Recomendaciones para comer: no hay demasiada variedad en cuanto a restaurante en Mota del Cuervo pero aquí va una selección de los mejores. Chicote Cocktail Restaurant, Restaurante El Chuletero, El Fogón de Enrique, La Tasca Mota del Cuervo y Restaurante Casa Alejandro.

Recomendaciones para dormir: hay dos alojamientos disponibles con buena valoración y asequibles de precio. Son El Sueño de la Mancha y Hotel Mesón de Don Quijote. Pero hacer base un par de días en Campo de Criptana tampoco sería mala idea. En ese caso tendrías estos: Hostal Restaurante Ego’s junto a los Sierra de los Molinos, Hotel Rural La Casa de los Tres Cielos en pleno barrio del Albaicín y en una cueva para desayunar, además de contar con una piscina en las instalaciones, Casa La Maquica es algo más cara pero también es una casa de dos dormitorios y sofá cama y La Casa del Bachiller es la más cara pero también es verdad que son tres habitaciones con cama doble.

Recomendaciones para aparcar: hay un parking bastante amplio en el Sierra de los Molinos y en el pueblo no tendrás problemas para encontrar un hueco.

Recomendaciones para visitar en los alrededores: la Reserva Natural del Complejo Lagunar de Manjavacas, poblaciones como Santa María de los Llanos, Quintanar de la Orden, capitales de provincia como Ciudad Real o Cuenca, además de la Ruta del Quijote que también pasa por aquí y si quieres hacer la Ruta de los Molinos de la Mancha, no dudes en visitar, sobre todo, Tembleque (sobre todo plaza Mayor y sus dos molinos), Consuegra (pueblo y sus espectaculares molinos), Puerto Lápice (pueblo y molinos), los Molinos de Alcázar de San Juan, Campo de Criptana (pueblo e impresionantes molinos), y Belmonte (sobre todo el pueblo y el castillo). También puedes visitar Madridejos, Camuñas y Herencia, que también tienen molinos que pertenecen a esta ruta, aunque no son tan vistosos. Y, si todavía tienes tiempo, dedícale varios días a la maravillosa ciudad de Toledo.

CAMPO DE CRIPTANA

CAMPO DE CRIPTANA

Campo de Criptana es un municipio que pertenece a Ciudad Real. Es conocido, sobre todo, por sus molinos y es una parada imprescindible si quieres hacer la ruta de los Molinos de Viento de La Mancha. La imagen de la localidad nos recordará al Quijote. Sobre el cerro, llamado Sierra de los Molinos o Sierra de Criptana, que domina el pueblo aparece un magnífico conjunto de ellos, una de las imágenes más famosas del territorio.

En el S. XIX existían 34 aunque se sabe que fueron muchos más. Actualmente son diez, algunos muy bien restaurados y que conservan su estructura y mecanismo originales y que se pueden visitar por dentro. Otros están convertidos en Museo. Si te acercas un sábado podrás ver alguno de ellos en funcionamiento. En 1978, el conjunto de molinos fue declarado como Monumento de Interés Histórico-Artístico. Sus nombres son: Burleta, Sardinero e Infanto son los tres más antiguos y conservan la maquinaria original del S. XVI; en el Poyatos está la Oficina de Turismo; en el Inca Garcilaso hay un Museo de Labranza; el Cariari alberga un Museo de Pintura y también relacionado con el cine y con Enrique Alarcón; el Quimera tiene en su interior una colección de la Semana Santa en miniatura; en el Pilón hay un Museo del Vino; el Lagarto alberga un Museo de la Poesía y el Culebro está dedicado a Sara Montiel.

La iglesia Parroquial de Ntra Sra de la Asunción se inauguró en 1985 tras ser incendiada la anterior, del S. XVI, durante la Guerra Civil. Presenta capillas a ambos lados. A la izquierda del ábside, de forma semicircular, se encuentra la capilla del Santísimo donde está la imagen de Ntra Sra de Villajos, una talla de madera del S. XIII hallada en un muro durante la restauración del Santuario del Santísimo Cristo de Villajos, patrono del pueblo.

La iglesia del Convento del Carmen fue una pequeña parte del Convento de las Carmelitas Descalzas (de 1598 a 1835). Se levanta sobre la antigua ermita de Santiago. Se usó como iglesia parroquial mientras la de Ntra Sra de la Asunción estuvo en obras. El templo conserva un relicario de las llamadas once mil vírgenes donado por el arzobispo de Köln en 1612. También merecen atención las pinturas que decoran el altar mayor. Destaca también la talla escultórica de la Virgen del Carmen, que está en el Retablo centro de la iglesia.

La ermita de la Virgen de la Paz se halla situada en el Cerro de la Paz y es originaria del S. XVI. Su nombre parece derivar de la paz que transmite el cerro donde se encuentra esta ermita. Su exterior presenta teja curva árabe y paredes encaladas como el resto de las viviendas que tiene alrededor. Este es el punto entorno al cual se erigió el núcleo de repoblación llamado El Campo en la segunda mitad del S. XVIII.

La ermita de la Veracruz es originaria del S. XVI (su construcción se remató en 1573) y desde entonces ha sido sede de la cofradía de Semana Santa de mayor arraigo en la localidad: «Cofradía del Cristo de la Columna y Descendimiento de Nuestro Señor». Como elementos originales solo quedan la cubierta interior, adintelada con vigas de madera en resalte y cubierta de teja curva árabe a dos aguas, y la portada con arco de medio punto y su decoración en relieve que son típicamente renacentistas. Lo más característico es su portada de acceso, orientada al mediodía que se abre bajo el arco de medio punto perfectamente adovelado.

La ermita de la Madre de Dios data del S. XVII, cuando era conocida como ermita de Ntra Sra de las Angustias. En 1697 se construyó su cubierta abovedada. En los años 60 del S. XVIII se erigió un retablo para albergar la imagen de la titular. El retablo barroco del presbiterio fue destruido pero permanece el camarín de la Virgen de la Soledad dotado también de cúpula sobre pechinas. En su interior están las imágenes titulares de la Hermandad del Santo Entierro, de Nuestro Padre Jesús Nazareno y de San Antón.

La ermita de Santa Ana se construyó en 1575 posiblemente sobre otra anterior. Gracias a la Orden Tercera de San Francisco de Asís que se estableció en ella, fue reparada varias veces a lo largo del tiempo.

La ermita de San Cristóbal (llamada al principio «ermita de la Soledad» ya que albergó una talla de la Virgen que desfilaba en las procesiones de Semana Santa) está situada en un extremo de la plaza de Pozo Hondo. Se erigió en 1702 ante la necesidad de facilitar el cumplimiento del precepto de oír misa los días festivos, a aquella parte de la población que durante las faenas de la recolección de cereales realizaba tareas de trilla en las numerosas eras que había al oeste de la villa.

La ermita de la Concepción está situada al este de la población y junto a ella se estableció el cementerio actual. Es muy sencilla y uno de los edificios más antiguos de Campo de Criptana. Se inauguró de nuevo en noviembre de 2018 tras su reconstrucción.

La ermita de San Sebastián se remonta al S. XV aunque tras sucesivas reedificaciones, su aspecto hay cambiado mucho respecto al original.

La ermita de San Pedro fue construida en los años 70 del S. XX y se encuentra a los pies de la Sierra de los Molinos. Acoge diferentes pasos de la Semana Santa. La Hermandad de Jesús Nazareno es la encargada actual de su gestión.

El Santuario del Cristo de Villajos es una visita obligada. Se encuentra en las afueras de la población junto a la carretera que conduce a Miguel Esteban. Tiene su origen en la iglesia del pueblo de Villajos, despoblado a finales de la Edad Media. La Orden de Santiago empieza a reconstruirla en 1568. En 1575 consta que estaba bajo la advocación de Ntra Sra de Villajos, cuya imagen posiblemente es la descubierta hace unos años en el interior de sus muros y que puede considerarse de 1300 y es de estilo románico de transición. La ermita decayó hasta que fue reedificada hacia 1663 ya en estilo barroco para ser el centro del culto a la imagen del Cristo de Villajos. Fue incendiada en la Guerra de Independencia y también sufrió consecuencias graves tras la Guerra Civil. El exterior fue remodelado a principios de los años 80 del S. XX tratando de darle un pretendido estilo románico. Tiene un retablo que imita el original barroco destruido en 1936.

El Santuario de la Santísima Virgen de Criptana se erige en lo alto del Cerro de la  Virgen, a unos 2 km de la población y junto a la carretera N-420. Es sede de la imagen de la Virgen de Criptana, patrona de la localidad. El edificio está construido sobre otro anterior y data del S. XVI (su proyecto es de 1513). En su interior debe destacarse la portada de acceso, un arco de medio punto y columnas de orden toscano.

La ermita de San Isidro se edificó después de la Guerra Civil. En ella se guarda una imagen del santo, que es el patrón de los agricultores.

Ayuntamiento

El Pósito Real era el edificio donde se guardaba el grano (principalmente trigo). Era regido por el ayuntamiento y tenía la misión de prestar el grano a los labradores en épocas malas y en condiciones muy favorables, y además regular el mercado de trigo cuando su precio (y por lo tanto del pan), tendían al alza de manera alarmante. Es del S. XVI y fue renovado y ampliado por Carlos III. La portada de acceso está en la fachada principal que da a la plaza que lleva el mismo nombre. Tiene un arco de medio punto enmarcado en alfiz y sobre él, tres escudos, dos de ellos de la Orden de Santiago. El Pósito estuvo en activo hasta la Guerra de Independencia y fue ahí cuando empezó su decadencia. En 1914 fue subastado y pasó a manos particulares. En 1991 el ayuntamiento lo recuperó y lo mandó restaurar para dedicarlo a Museo Municipal donde se celebran exposiciones y actividades culturales además de contener una muestra permanente de arqueología.

El Museo Arqueológico se encuentra dentro del edificio de El Pósito y es el resultado de años de paseos y búsquedas de asentamientos por sus campos y páramos.

El Museo Severiano Lucas se encuentra documentado desde mediados del S. XVIII aunque su construcción podría datar de varias décadas antes.

El Museo Antonio Manjavacas abrió una sala a una selección del trabajo en el Museo de Espacio del Artesano (ESART). Es la sala de color añil. La afición del artista por los trabajos artesanales se remonta a su infancia.

El Museo Eloy Teno. Fue un escultor que vivió y desarrolló su vida tanto personal como artística en Campo de Criptana. Comparte sala con otros dos artesanos. Su sala es de color albero y trabajó el zinc, el cobre y el hierro a través de la forja.

La Tercia recibe su nombre de un viejo caserón del S. XVI que servía de almacén de los granos que en concepto de «tercias reales» percibía el correspondiente maestrazgo de la Orden de Santiago. Se halla en la plaza del mismo nombre y presenta grandes sillares de piedra rojiza que se encuentra también en otros monumentos de la localidad.

El Pozo de nieve fue el primero en ser descubierto en la provincia de Ciudad Real y del que se obtiene más documentación (es del S. XVII). Está localizado a 3500 m al norte del núcleo urbano, y ubicado sobre un pequeño cerro contiguo a la ermita del Cristo de Villajos. Durante los Ss. XVIII y XIX seguía en funcionamiento. En su interior hay un pequeño museo. Era una construcción de arquitectura popular dedicada a almacenar y conservar hielo para distribución y venta, cuyos fines principales iban destinados a conservar y refrigerar alimentos, bebidas y medicinas. Tenía dos pisos y dos puertas de acceso; una en la planta inferior de la fachada norte y otra, elevada, en la planta superior de la fachada oeste a la que se accedía por medio de una escalinata de varios peldaños.

El Barrio del Albaicín. A finales del S. XVI, muchas familias moriscas venidas de Granada se refugiaron en la parte alta del poblado. Las casas se conservan con su teja árabe, pintadas de blanco y añil y reja de hierro forjado en las ventanas. Otra de las características del barrio es la presencia de casas-cueva creadas de forma natural en la Sierra de los Molinos (en las que se hace actualmente espeleología) y que han sido utilizadas hasta hace relativamente poco tiempo como vivienda de las clases humildes de la población. También aparecen fuentes en la localidad como la Fuente del Caño o la Fuente del Moco que son fuentes naturales de manantial de las aguas de la sierra, origen del establecimiento de la población.

La Casa del Conde (o «Casa del Conde las Cabezuelas») es una mansión señorial construida a finales del S. XVII por la familia de Gregorio Baillo. Actualmente la casa es propiedad municipal.

Las Casas-Cueva son construcciones típicas excavadas en la roca en la ladera de la Sierra de los Molinos donde vivían antiguamente los vecinos. Se encuentran en el  Barrio del Albaicín, conformado por un conjunto de calles típicas manchegas, estrechas y de pendiente pronunciada. Algunas de estas cuevas también constaban de un almacén de grano que posteriormente se molía en los molinos de viento. Generalmente, los animales de carga también vivían bajo el mismo techo. Consta de dos plantas con patio de acceso. Su estructura es de fábrica de tapial y su cubierta es inclinada con teja curva sobre estructura de madera. La fachada consta de tapia encalada con zócalo y jambas de la puerta en color azul añil. Hoy en día han sido recuperadas para otros usos como la Cueva de la Virgen de la Paz (museo vivienda), la Casa de los Tres Cielos (hotel rural) o la Cueva de la Martina (restaurante).Se pueden visitar la Casa-Cueva del Cerro de la Paz o la Cueva del Molino Infanto.

Hay diversas estatuas de los personajes más famosos de Campo de Criptana distribuidos por todo el pueblo como Miguel de  Cervantes, Sara Montiel o Luis Cobos.

Cueva-Silo. Las Cuevas de los Molinos servían de almacén y refugio del molinero.

Recomendaciones para fotografiar: no te pierdas el atardecer (o amanecer) en la Sierra de los Molinos. Disfrutarás de un momento único.

Recomendaciones de eventos: Molienda a la antigua usanza el primer domingo de cada mes; el Carnaval; la Semana Santa está declarada de Interés Turístico Regional y se remontan al año 1568; Fiesta/Romería de la Virgen de Criptana que se celebra el lunes de Pascua; Feria y Fiestas en honor al Cristo de Villajos del 23 al 28 de agosto (el primer jueves de agosto «Jueves del Cristo» tiene lugar la traída del Santísimo Cristo de Villajos desde su Santuario a la población y el primer sábado de septiembre es la «Despedida» del Cristo y es llevado al Santuario.

Recomendaciones para comer: tiene una gran variedad de restaurantes como por ejemplo: Restaurante Las Musas justo en la Sierra de los Molinos, Restaurante Atila, Restaurante Abrasador La Forja de Sancho, Cueva la Martina en una de las casas-cueva reacondicionada y El Ricote.

Recomendaciones para dormir: no hay una gran variedad de alojamientos pero hay algunos que pueden estar muy bien, con un precio asequible y una muy buena valoración como ejemplos tienes: Hostal Restaurante Ego’s junto a los Sierra de los Molinos, Hotel Rural La Casa de los Tres Cielos en pleno barrio del Albaicín y en una cueva para desayunar, además de contar con una piscina en las instalaciones, Casa La Maquica es algo más cara pero también es una casa de dos dormitorios y sofá cama y La Casa del Bachiller es la más cara pero también es verdad que son tres habitaciones con cama doble.

Recomendaciones para aparcar: en la Sierra de los Molinos hay un amplio aparcamiento gratuito que podría llenarse en días festivos o fines de semana. Luego puedes bajar andando desde allí o con el coche y aparcar sin problemas por el pueblo relativamente cerca de la iglesia.

Recomendaciones para visitar en los alrededores: La Hidalga (yacimiento Calcolítico, de la Edad de Bronce y de época romana); Centro de la Naturaleza «Tierra de Gigantes» que se sitúa en la zona que ocupaban parte de las antiguas balsas de decantación de las aguas residuales; Laguna de Salicor, una zona húmeda de gran importancia y si quieres hacer la Ruta de los Molinos de la Mancha, no dudes en visitar, sobre todo, Tembleque (Plaza Mayor y molinos) Consuegra (pueblo y sus espectaculares molinos), Puerto Lápice (pueblo y molinos), los Molinos de Alcázar de San Juan, los Molinos de Mota del Cuervo (contemplando las vistas) y Belmonte (sobre todo el pueblo y el castillo). También puedes visitar Madridejos, Camuñas y Herencia, que también tienen molinos que pertenecen a esta ruta, aunque no son tan vistosos. Y, si todavía tienes tiempo, dedícale varios días a la maravillosa ciudad de Toledo.